Escarabajo: la pasión perdura a pesar de su final

Los ‘vochos’ de VW siguen circulando a pesar de que ya se cerró su producción.

Volkswagen

El conocido vehículo se dejó de fabricar hace apenas unas semanas en la planta de Volkswagen de Puebla, en el centro de México.

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Portafolio
julio 27 de 2019 - 04:16 p.m.
2019-07-27

Con su motor básico y sus suaves contornos, nada evoca tanta nostalgia en México como el Escarabajo de Volkswagen, o ‘vocho’ (su apodo), que finalmente llegó al final de su camino.

Después de una historia de amor de 81 años, uno de los coches más duraderos y entrañables recibió la extremaunción hace unas semanas en la planta de laautomotriz en Puebla, México, el único lugar donde todavía se fabricaba. La ceremonia de #ByeByeBeetle incluyó una misa y una conmovedora despedida realizada por un grupo de mariachis.

(Volkswagen saldrá de su mítico ‘escarabajo’). 

Pero al igual que su insecto homónimo, el coche asequible que durante décadas personificó a un país en movimiento, probablemente eludirá la extinción.

“Vamos a tener que asegurarnos de mantener a los ‘vochos’ que aún existen, para preservarlos, para que nunca mueran”, dijo el aficionado Arturo Díaz.

Los trabajadores de la planta de VW llevaban camisetas amarillas adornadas con las palabras “Gracias Escarabajo”, un elogio para un coche barato y alegre que, según los cálculos, representaba una tercera parte de todas las ventas de automóviles en la segunda economía más grande de América Latina, donde los ‘vochos’ fueron el taxi oficial durante tres décadas.

Aunque el Escarabajo clásico, diseñado por Ferdinand Porsche en la década de 1930 a instancias de Adolf Hitler como un ‘automóvil popular’ para las masas, detuvo la producción en 2003, la encarnación más elegante del siglo XXI todavía se estaba produciendo. Pero VW dijo que le estaba “pasando la batuta a la siguiente generación”, incluyendo a los eléctricos. En lugar de producir Escarabajos, la planta de Puebla producirá el Tarek SUV a partir del próximo año.

La nueva edición del ‘vocho’ siempre fue vista como una imitación pálida del original por los fanáticos intransigentes: más seguro pero más blando. “Es un coche muy diferente al que puso a México sobre ruedas durante tantos años. Ése era el coche de la gente. Era barato de mantener y se enfriaba con aire, no con agua, por lo que era mucho más confiable en situaciones extremas”, dijo Marcos Bureau, editor de la revista Vochomanía.

El verdadero ‘vocho’, que se produjo por primera vez en 1938 pero que no despegó hasta después de la segunda guerra mundial, se convirtió en una leyenda. Entre 1972 y 2002, sus ventas superaron a las del Modelo T clásico de Henry Ford y se vendieron 21 millones de modelos del VW ‘Tipo 1’ - apodado el Käfer-, aunque fue reemplazado como el más exitoso por el Golf, el coche que VW presentó como el heredero del Escarabajo. Hoy, el coche de mayor venta en el mundo es el Toyota Corolla.

El Escarabajo se convirtió rápidamente en una leyenda, inmortalizado en la pantalla como el ‘Cupido motorizado’ en una serie de películas. Martín Fonseca, de 48 años, quien compró su primer ‘vocho’ con su dinero a los 16 años, los describió como “guerreros... nunca te defraudan”.

Él era uno de los millones de taxistas que andaban en ‘vochos’ en México, donde los originales taxis VW amarillos fueron reemplazados en 1990 por modelos “ecológicos” pintados de verde equipados con convertidores catalíticos que usaban gasolina sin plomo.

Dado que los coches tenían tres puertas, los conductores retiraban el asiento delantero del pasajero para permitir que los clientes se subieran atrás, solución que los dejaba a merced de secuestradores y ladrones que se aprovechaban de que los pasajeros no tenían forma de escapar.

“Como taxista, quieres un coche que ahorre combustible, que sea resistente y que use piezas baratas. Y las familias, las empresas, los empleados de oficina, todos los usaban porque eran baratos”, dijo Fonseca. De hecho, cuando los padres se separan en la película de Roma, el padre se marcha de la casa en un ‘vocho’.

Bureau recuerda haber colocado un calcetín en el carburador de su Escarabajo para detener una fuga de gasolina. En otras ocasiones atravesó Ciudad de México en primera y segunda después de que se rompió el cable del embrague; reemplazó la correa del ventilador con un par de medias de su esposa; y pudo circular durante una tormenta mientras que otros coches se vararon.

El Escarabajo tal vez haya nacido en Alemania y México tal ve se haya convertido en su hogar adoptivo, pero el amor por el coche fue una locura global. “Es el único coche que siempre he amado y siempre lo amaré”, tuiteó Aakanksha Rustagi, un diseñador de joyas en Nueva Delhi.

En 1987 un jeque árabe le ofreció US$1 millón a Pepe Mujica, el presidente de Uruguay, por su Escarabajo. En Brasil, donde una vez se produjeron los Escarabajos, el querido insecto tiene su propio día nacional.

Los Escarabajos viejos todavía se desplazan por partes de la Ciudad de México y en otras ciudades del país, especialmente en las zonas montañosas donde se desempeñan mejor que sus contrapartes más modernas. Mientras tanto, Bureau dijo que aficionados de Japón, China y EE. UU. han venido a México para comprar ‘vochos’ originales y llevárselos a casa para restaurarlos.

Como escribió en su cuenta de Twitter Al Stewart, un entusiasta del Escarabajo de VW en Florida: “Mientras haya pasión, mientras existan dueños, el #Escarabajo vivirá por siempre. Esto no es #Adiósescarabajo, sino #escarabajoporsiempre”.

Jude Webber y Alan Hernández Pastén

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