Facebook, en peligrosas aguas con su criptomoneda Libra

Esto pudiera conducir a un mundo dominado por un banco único, dicen los expertos. 

Facebook

Un nuevo sistema de pago global debe ser evaluado por su estabilidad técnica, y por su impacto sobre la estabilidad monetaria y financiera.

Archivo particular

POR:
Portafolio
junio 29 de 2019 - 03:18 p.m.
2019-06-29

La semana pasada, el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) publicó el resultado de una revisión independiente del futuro de las finanzas, junto con su respuesta. Como prueba de la importancia de estos temas hoy en día, Facebook y 27 socios anunciaron un plan para una moneda digital global, que se llamará Libra y que se desarrolla para crear un sistema de pago asociado.

¿Cómo debería evaluarse la importancia, la promesa y los riesgos de estos desarrollos? ¿Cómo debieran reaccionar los reguladores? La respuesta es muy clara: con cautela.

(Facebook ya tienen lista billetera digital para su criptomoneda). 


La revolución de la información, actualmente aumentada por la inteligencia artificial (IA), seguramente revolucionará las finanzas internacionales. Esta revolución ofrece enormes beneficios potenciales, en la forma de pagos más rápidos y más baratos, de mejores servicios financieros, y de una mejor gestión de riesgo.

En este sentido, ya estamos observando una marcada disminución en el uso de efectivo y un explosivo crecimiento en los pagos digitales. Por ejemplo, en China, la revolución en la tecnología de pago - liderada por Alipay (ahora parte de Ant Financial) - es extraordinaria. Y Facebook está tratando de crear un rival. Nota: Estados Unidos aquí está siguiendo a China.

Pero las finanzas también son una infraestructura crítica. Es probable que una crisis financiera genere a su vez una enorme crisis económica. La innovación pobremente entendida a menudo ha demostrado ser una generadora de tales calamidades. Por lo tanto, es vital garantizar que se entiendan las implicaciones de las grandes innovaciones como la de Libra.

Mark Carney, el gobernador del BoE, la semana pasada argumentó en su discurso en Mansion House que el banco “aborda la criptomoneda Libra con una mente abierta pero no con una puerta abierta”. Sin embargo, la mente no puede estar completamente abierta.

La primera pregunta debe ser si podemos confiar en el patrocinador de una innovación tan delicada. Facebook ha sido extremadamente irresponsable en su impacto sobre nuestras democracias; obviamente, no se le pueden confiar nuestros sistemas de pago.

Facebook tiene una respuesta: sólo cuenta con un voto en la Asociación Libra, la cual tendrá un gobierno independiente ubicado en Ginebra. El objetivo es tener 100 miembros para cuando ocurra el lanzamiento en 2020. Pero es probable que Facebook domine el desarrollo técnico de Libra. Eso seguramente le brindará influencia predominante.

Randal Quarles, el presidente del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), tiene razón al decirles a los líderes de las naciones del G20, reunidos en Japón, que “un uso más amplio de nuevos tipos de criptoactivos para fines de pagos minoristas justificaría un meticuloso escrutinio por parte de las autoridades para garantizar que estén sujetos a altos estándares de regulación”.

(Criptomoneda ‘libra’, un síntoma de los defectos que tienen los bancos).

Por lo tanto - y totalmente aparte de las dudas sobre el patrocinador - un nuevo sistema de pago global debe ser evaluado por su estabilidad técnica; por su impacto sobre la estabilidad monetaria y financiera (especialmente en los países en desarrollo); y por su accesibilidad por parte de estafadores, delincuentes y terroristas.

También, por supuesto, surgen importantes preguntas sobre las concentraciones de poder, si la empresa tuviera éxito.

El plan actual solamente abarca un sistema de pago. La moneda en sí está, en palabras del libro blanco de Libra, “totalmente respaldada por una reserva de activos reales. Un grupo de depósitos bancarios y de valores gubernamentales a corto plazo se mantendrá en la Reserva de Libra por cada Libra que se cree, generando confianza en su valor intrínseco”.

Sin embargo, ese valor será vulnerable a las fluctuaciones cambiarias y a los choques financieros (incluyendo los controles de cambio). Sus movimientos en relación con las monedas pudieran inquietar a los usuarios.

Bajo este panorama, los reguladores mundiales tendrán que evaluar las inestabilidades asociadas con dicho sistema.

Yo no puedo juzgar la estabilidad técnica del sistema propuesto. La afirmación de que se basa en la tecnología de cadena de bloques, o ‘blockchain’, parece bastante cuestionable. Pero sólo los partidarios fanáticos de los sistemas ‘sin permiso’ necesitan realmente preocuparse por ese tema.

Lo más importante en este punto es que el sistema sea sólido, que sea resistente a las violaciones y que proteja la privacidad personal, siendo al mismo tiempo lo suficientemente transparente tanto para los reguladores como para las autoridades judiciales y para cualquier otro, ya sea persona y organismo, que tenga un interés legítimo en quién lo usa.

Un asunto crucial es cómo interactuaría Libra con los bancos tradicionales. Es posible que los prive de una gran proporción de sus clientes en el lado de los pagos. Pero lo cierto es que, más bien, el sistema de Libra pudiera mantener enormes depósitos en los bancos, correspondidos, en el otro lado de sus balances, por las tenencias de Libra de los clientes.

De forma alternativa, como dijo Carney: “A medida que surgen nuevos proveedores y sistemas de pago, el acceso a la infraestructura central del BoE debiera cambiar, y tiene sentido considerar si también ellos pueden mantener fondos de un día para otro en el balance del banco”.

En la medida en que los bancos centrales de todo el mundo creen estas reservas (una decisión que solamente ellos toman), es probable que un sistema como el de Libra evada los sistemas de pago tradicionales basados en los bancos. Las ventajas históricas de los bancos como prestamistas informados pudieran desaparecer.

Una posibilidad mucho más significativa emerge: el sistema de Libra - con su conocimiento de los clientes - se convertiría en un prestamista, usurpando así los bancos tradicionales en el lado de los activos de sus balances.
En el peor de los casos, el mundo pudiera tener un banco único dominado por Facebook.

Los riesgos relacionados con esto son monumentales: la potencial inestabilidad monetaria y financiera; la concentración del poder político y económico; la falta de privacidad; y muchos problemas más.

Una moneda global, creada por los préstamos de un banco mundial (ya que los bancos crean dinero como un subproducto de sus préstamos), en una moneda (Libra) no respaldada por ningún banco central, y sin un regulador dominante, parece crear un catastrófico riesgo para la estabilidad.

En efecto existe potencial para sistemas de pago significativamente mejorados. Pero la aparición de un sistema de pago en una red de la escala de Facebook plantearía algunas importantes preguntas. Si Libra se convirtiera finalmente en un verdadero sistema bancario, con la capacidad de crear su propio dinero fíat (hecho por el hombre), las preguntas se tornarían aún más apremiantes.

Incluso si se descartan los préstamos a través del sistema de Libra, los reguladores no debieran permitir que este plan siga adelante sin entender completamente las implicaciones. Esto sería cierto incluso si el patrocinador principal no fuera Facebook. Pero lo es. Así que hay que tener cuidado.

GOLDMAN SACHS ALISTA SU MONEDA 

David Solomon podría seguir el ejemplo de Jamie Dimon (JPMorgan) al explorar la creación de una moneda digital para realizar pagos.

El director ejecutivo de Goldman Sachs Group Inc. dijo al periódico francés Les Echos que estaba “absolutamente” atento a las divisas digitales y que Goldman está realizando una “investigación exhaustiva” sobre tokenizacion, el proceso para transformar monedas o activos en contratos digitales negociables vinculados a una cadena de bloques o blockchain.

“Supongamos que todas las principales instituciones financieras del mundo estén considerando el potencial de la tokenizacion, las monedas estables y los pagos frictionless” o sin contacto, apuntó Solomon.

JPMorgan Chase & Co. dijo en febrero que desarrolló su propia moneda estable, JPM Coin, para que sus clientes la usaran en pagos transfronterizos.

Solomon declinó comentar si Goldman Sachs ha mantenido conversaciones con Facebook, con respecto a la recién presentada Libra.

Eso sí, dijo que las monedas estables basadas en blockchain vinculadas a monedas reales están en “la dirección en la que irá el sistema de pagos”.

En este sentido, Libra es el ejemplo más reciente de la manera en que empresas tecnológicas, como Apple Inc. y Amazon.com Inc., se han aventurado en el sector financiero.

Sin embargo, Solomon dijo que los gigantes tecnológicos probablemente buscarán asociarse con bancos en lugar de desafiarlos directamente, al citar la alianza de tarjetas de crédito de Goldman con Apple como ejemplo. “¿Cree que los gigantes tecnológicos, que tienen otras preocupaciones por el momento, quieran someterse a las mismas restricciones regulatorias que JPMorgan o Goldman Sachs?”, indicó Solomon. “Por supuesto, estas compañías tienen muchos clientes y ciertamente intentarán monetizarlos. Sin embargo, me parece que intentaran concretar alianzas con los bancos en lugar de convertirse ellos mismos en bancos”.

Martin Wolf

Siga bajando para encontrar más contenido