¡Las empresas que no existen, una realidad!

Hay que conseguir que las compañías hagan un cambio cultural, con acciones planeadas. 

Cultura empresarial

Esta historia permite observar el desarrollo empresarial con conceptos que conducen a crear consciencia sobre la realidad con expectativas de informarse, recibir y transmitir mensajes.

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Portafolio
noviembre 04 de 2019 - 06:36 p.m.
2019-11-04

La adopción de nuevas tecnologías es un proceso que encuentra en las actitudes personales, la más grande barrera. Las empresas son las personas y desde el vértice de ellas, se marca y desarrolla su evolución. Por otro lado, vincular a la empresa con una sociedad que está sobre interconectada pero no cercana, es todo un reto que al final requiere talento evolucionado e innovación a la hora de comunicar para lograr cambios.

Este es el caso de Jose Ángel Benito un hombre de la tecnología y con alma de filósofo, que comenzó su trayectoria por el mundo tecnológico y de las comunicaciones en la década de los 90, cuando trabajó para una firma de telefonía móvil. Su historia profesional tiene un salto importante en el año 2008, cuando decide emprender un nuevo proyecto, crear a Windows Channel, organización que propone transformar la comunicación en las empresas a través de la audiovisualización y la segmentación o individualización de la oferta. Este emprendimiento lo concibió José, luego de sintetizar su reto: facilitar que las empresas logren superar los hechos y fronteras en el relacionamiento, con sus diferentes públicos de interés, para lograr efectividad al momento de enfrentar el mercado y así poder incrementar su alcance y hacerlos competitivos.

Encontró varios problemas para atender y superar el reto. El primero de ellos, que el mercado está saturado de mensajes, datos y medios y, que la sociedad actual, está marcada por la temporalidad. Los mensajes, los planes de negocio, los intentos de contactar, las relaciones personales incluso, están sometidos a un permanente vaivén. El segundo problema, es que atendemos muchas cosas a la vez, somos multitareas y el tercero, lo queremos todo al instante. La inmediatez nos hace confundir lo urgente, lo necesario, lo prioritario con lo que realmente es importante.

La historia de este caso, permite observar el desarrollo empresarial con conceptos que conducen a crear consciencia sobre la realidad humana y las expectativas de informarse, recibir y transmitir mensajes adecuadamente. La clave del desempeño de las compañías, instituciones y de la sociedad misma, está cimentada en la comunicación efectiva.

EL CAMBIO 


Por lo anterior, en un mercado donde los valores y actitudes para interactuar se han visto transformados por las tecnologías y sus aplicaciones, es clave dar a la comunicación el puesto que merece y relacionar también a los valores, con innovación y transparencia y, a las actitudes, con la disposición de cambiar paradigmas y creencias sobre qué y cómo debe comunicar la empresa a sus clientes internos y externos, a sus espectadores y auditorios de interés.

Windows Channel enfrenta los paradigmas de comunicación investigando y profundizando lo que día a día observa. En lo físico, empresas con pantallas de televisión emitiendo mensajes en espacios en donde seguramente son inadecuados y cuyo efecto e impacto puede ser nulo, y en lo virtual, haciendo presencia en las redes sociales, en donde contrario a lo que se piensa, el nivel de visibilidad es mínimo. Con el tiempo se ha encontrado que el relacionamiento es un proceso que busca consolidarse en la generación de esos verdaderos vínculos emocionales con diferentes intereses y perfiles. El reto de lograr un asertivo contacto tiene que focalizarse en implementar actividades acordes con la razón de ser de las compañías.

En el contexto actual no se aprovecha verdaderamente el análisis de datos. Esto significa responder a la necesidad de lograr alto impacto y la respuesta necesariamente está en ‘audiovisualizarse’. Esto quiere decir, asumir la comunicación como el eje principal para que la compañía funcione adecuadamente, y ésta, forzosamente ha de ser audiovisual, para poder estar presente en todos los entornos que maneja la empresa además de echar mano también, de herramientas propias para definir y compartir la genética o herencia de la compañía, fijar mensajes y superar problemas. Se trata de responder a una inquietud que genera gran controversia al interior de las empresas hoy: cómo tener mayor visibilidad para lograr esos verdaderos vínculos con cada actor a contactar.

Dicho de otra forma por Benito, “lo que no se recuerda no ha existido” y para entender y cambiar esta realidad, hay que conseguir que las compañías hagan un cambio cultural, con acciones planeadas e integrales. Comprender igualmente, que en muchos casos, se deja al profesional de la comunicación como en un silo completamente aislado, en lugar de que las acciones que en este aspecto han de realizarse, se definan y comiencen a ejecutar desde el vértice de la organización con todo su equipo de alta dirección.

Esta es la base conceptual y práctica en la que se desarrolla la iniciativa de Windows Channel, integrando a la estrategia canales de televisión privados; generando portales multimedia para poder almacenar y compartir información; creando zonas privadas, o sea sitios que fomentan la comunicación con clientes, personas, equipos afines y, ofreciendo todo el potencial tecnológico y humano de una productora de contenidos.

Al final, se apunta a darle la vuelta al planteado diagnóstico y conclusión, en el sentido que las empresas que no se comunican asertivamente, no existen en la mente de los públicos de interés en los momentos que marcan la diferencia. Por ello, más allá de que luchen día a día por cumplir sus metas y objetivos y de que consigan presupuesto para ejecutar sus acciones, “no existen” en el mercado y en las cadenas de valor del medio empresarial, no sólo porque no han encontrado la forma correcta de relacionarse, sino porque todo este proceso, conlleva la firme decisión de transformarse culturalmente, para superar barreras y ser competitivos en esta sociedad digital.

German A. Mejía A.
Director General bmLab Latam

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