Mitad de colombianos toma en familia mínimo una comida

El agite de la vida diaria, el mayor número de personas solas y los problemas de movibilidad en las ciudades son algunas causas que siguen poniendo en peligro de extinción la costumbre de comer en familia.

POR:
marzo 26 de 2013 - 11:30 p.m.
2013-03-26

No obstante, analistas  consideran que compartir mínimo una comida diaria con el grupo familiar, ya es ganancia para la unidad, la comunicación y la solución de problemas, entre otros.   
Un estudio  hecho en diciembre entre 1.350 personas por la firma Ipsos Napoleón Franco en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Pereira, Armenia, Manizales, Cartagena y Barranquilla -contratado por Coca-Cola Servicios de Colombia- concluye que el 43 por ciento de las personas en el país dedica los siete días de la semana a comer en familia.
Sin embargo, llamó la atención que si bien el 23 por ciento de sondeados afirmó que la cantidad de días a la semana que compartían algún plato con su familia había disminuido, el  27 por ciento expresó que la frecuencia ha aumentado en el último año. 
No obstante, el 96 por ciento comparte una comida en familia, al menos una vez a la semana, y para el 55 por ciento es la actividad que consideran que más puede fortalecer las relaciones familiares, por encima de otras como ir a un parque, ver televisión o salir de compras a un centro comercial.
El estudio también indica que el 35 por ciento lo hace una o dos veces por semana. 
El plato que más se comparte entre semana es la comida (o cena), con un 66 por ciento, seguida por el almuerzo, con un 49 por ciento y el desayuno, en menor medida con un 33 por ciento. 
Paralelamente, el fin de semana, el almuerzo es donde se logran más encuentros familiares, con un 77 por ciento, mientras que el porcentaje de quienes comparten la comida disminuye 15 puntos. 
El 69 por ciento de los consultados manifiesta que la mayor dificultad para reunirse y comer en familia es hacer coincidir las rutinas diarias. 
Cuando eso se logra, 74 por ciento de los encuestados prefieren comer juntos en la casa, mientras que el restante 26 por ciento se inclina por salir a un restaurante. 
Entre semana, el 39 por ciento de los encuestados dedican entre media hora y una hora para comer en familia y 29 por ciento entre 15 minutos y media hora, mientras que los fines de semana más de la mitad de los encuestados, 55 por ciento, dedica más de una hora a esta actividad. 
Según el estudio, a la hora de llevar el tenedor  la boca, el 46 por ciento de personas señala que siempre hace algún tipo de oración antes, el 43 por ciento conversa para solucionar problemas o aconsejar, y el 36 por ciento a hablar sobre lo que cada uno ha hecho en su día. 
También un 30 por ciento manifiesta que nunca enciende el televisor durante las comidas. Además, el 52 por ciento prefiere no usar celulares ni dispositivos electrónicos durante este espacio, y el 43 por ciento nunca come en lugares diferentes de la casa. 
En Cali, Cartagena, Armenia y Bucaramanga es en donde más personas tienen la posibilidad de reunirse con su familia para comer juntos. Se destaca que (excepto por Cartagena) en estas ciudades -entre semana- se puede compartir más la hora del almuerzo, que en el promedio de las demás ciudades.
En conclusión, comer –bien sea en el hogar o en un restaurante– es una de las actividades que más se comparte en las familias colombianas y la mayoría de los encuestados, el 95 por ciento, reconoce que es muy importante que se reúnan y compartan las comidas, principalmente porque es un espacio de diálogo y de unión en el que todos pueden compartir. 
El gerente de Asuntos Públicos de Coca-Cola Servicios de Colombia, Marco Llinás, dice que es la primera vez que se conocen resultados reales sobre las costumbres de las familias colombianas a la hora de comer.

Rolando Lozano

Redacctor Economía y Negocios

Siga bajando para encontrar más contenido