Prevención del suicidio: mejor hablemos

Esta problemática es mayor en población joven (43,36 %), personas entre 20 a 39 años de edad, en su mayoría hombres (82,34 %).

Depresión

Las campañas de prevención están enfocadas en derribar mitos, como el de que hablar o preguntar sobre el suicidio va a generar la idea en la persona.

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Portafolio
septiembre 10 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-09-10

El año pasado, un total de 2.696 personas se suicidaron en Colombia, según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias en su informe 'Forensis - Datos para la Vida 2018'. Esta problemática es mayor en población joven (43,36 %), personas entre 20 a 39 años de edad, en su mayoría hombres (82,34 %). 

Así las cosas, las autoridades de salud han prendido todas las alarmas y han diseñado diversas estrategias para llamar la atención frente a este fenómeno, y tomando como una fecha clave de concientización este 10 de septiembre, Día Mundial de Prevención del Suicidio, han decidido que es hora de hablar del tema en los diferentes entornos y hacer sentir a las personas que han intentado suicidarse o que piensan en ello, que alguien se preocupa por ellas, que es necesario buscar ayuda y que pueden obtenerla.

La Asociación Colombiana de Psiquiatría, por ejemplo, inicia su campaña #PrevenirEsPreguntar enfocada en derribar el mito de que hablar o preguntar sobre el suicidio va a generar la idea en la persona, e invita a colocarse el lazo amarillo en memoria de las 2.696 personas que no encontraron una voz de vida en 2018 y terminaron suicidándose. Uno de sus eslogan es 'Hay preguntas que salvan vidas' y tú puedes hacerlas.

“Cada vez vemos más casos de suicidio e intento de suicidio; esto ya no es algo que afecta a ciertas poblaciones, sino a cualquiera e independientemente de la edad, es decir, niños, adultos, personas mayores, y es el reflejo de algunos problemas de la salud mental del país. Por eso nace la campaña, porque uno de los puntos fundamentales es trabajar para disminuir las tasas de suicidio”, explica el doctor José Manuel Santacruz Escudero, médico psiquiatra, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

En su concepto, claramente no es un asunto fácil y toca ser muy cuidadosos, para obtener los resultados deseados, “un exceso de precaución puede llevar a no hablar del tema”.

Entonces, la propuesta es que los padres, amigos y compañeros pierdan el miedo a hablar o a preguntar si “ven cambios en el comportamiento de su hijo, hermano, padre o amigo, para promover un diálogo abierto y fundamentalmente para brindar y buscar ayuda, acompañamiento y apoyo”, dice el doctor Santacruz.

“Nosotros como psiquiatras sabemos perfectamente que preguntarle a la gente sobre las ideas de suicidio, disminuye el riesgo y es terapéutico, si se lleva a cabo adecuadamente y se brindan las oportunidades de ayuda”, complementa.

ENFERMEDADES DE FONDO

Hay que tener en cuenta que el suicidio, como lo define la propia OMS, es el acto deliberado de quitarse la vida, y está habitualmente relacionado con enfermedades, la mayoría de ellas psiquiátricas, como la depresión, el trastorno bipolar y la esquizofrenia, y es ahí en donde se puede ayudar en su prevención.

Para la OMS, si bien el vínculo entre el suicidio y trastornos mentales está bien documentado, “muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros o las rupturas de relaciones”.

También, “las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas, así como la discriminación”.

O el hecho de recibir un diagnóstico de una enfermedad grave y letal, o producto de ella tener un dolor que es insoportable y para el que no encuentra alivio; y en otros casos, el suicidio está mediado por el consumo de sustancias tóxicas y el alcohol, y detrás de estos suele haber una enfermedad del ánimo relacionada.

En ese sentido, el doctor Paulo Daniel Acero Rodríguez, psicólogo, director Ejecutivo de Tribunales en el Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic) precisa que un tema que se debe “trabajar con los padres es que nunca subestimen las manifestaciones de tristeza, de molestia, de rabia que manifiestan los muchachos”.

Si las invalidamos, al decirles, por ejemplo, que son bobadas, o no los escuchamos, cometemos un error.

“Ellos esperan que los padres sean los primeros que escuchen, que pregunten por qué están sintiéndose así, qué es lo que se les ocurre y de qué manera los padres podrían serles útil”, agregó el especialista del Colpsic.


PRESTE ATENCIÓN A LOS INTENTOS

A veces se cae en error de pensar que la gente que intenta suicidarse está llamando la atención, cuando la realidad, dicen los especialistas, es que con ese acto “la gente está pidiendo ayuda, y si considera que ya no tiene más herramientas, este hecho no se debe devaluar, sino entenderlo como un llamado de atención extremo”, dice el doctor Santacruz.

“Entonces, esa idea falsa de que el que lo intenta mucho, no lo quiere hacer, es mentira; este es un factor de riesgo fundamental para el suicidio, una alerta. Tampoco es cierto que el suicidio refleje debilidad o falta de carácter”.

Según la Guía de Práctica Clínica para la Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de la Ideación Suicida,  del Ministerio de Salud, el 80% de quienes cometen suicidio, lo
habían comunicado de forma directa o indirecta. Así, lo que hay que buscar alrededor del suicidio y de los intentos de suicidio es cuál es la causa e intervenir oportunamente.

Marisol Ortega Guerrero
Especial para Portafolio

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