Manuel José Cárdenas
Columnista

Trampas al desarrollo

Las cuatro nuevas trampas son: de la productividad, de la vulnerabilidad social, la institucional y la ambiental.

Manuel José Cárdenas
POR:
Manuel José Cárdenas
febrero 18 de 2020
2020-02-18 10:08 p.m.
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La publicación de la Cepal sobre las Perspectivas económicas de América Latina 2019 contiene un interesante Capítulo sobre las ‘nuevas’ trampas que impiden el desarrollo de la región y que sería oportuno que fueran tenidas en cuenta, para su superación, en la Conversación Nacional del gobierno con el Comité de Paro, la cual no puede reducirse a temas puntuales descontextualizados de realidad.

Esas trampas, de orden interno e internacional, son producto de la combinación de problemas viejos y nuevos que surgen a medida que los países avanzan por sus respectivos caminos de desarrollo, como la globalización, flujos migratorios, cambio climático y el cambio tecnológico. Se llaman trampas porque implican una dinámica circular, que se perpetúa a sí misma y limita la capacidad para alcanzar mayores grados de desarrollo. Las cuatro principales ‘nuevas’ trampas del desarrollo son:

1. Trampa de la productividad: Los bajos niveles de productividad en ALC, que se mantienen estancados de manera persistente en el tiempo y en todos los sectores económicos, son síntomas de esta trampa.

La concentración de las exportaciones en sectores primarios y extractivos debilita la participación de la región en las cadenas globales de valor (CGV), limita los niveles de adopción de tecnología, genera pocos incentivos para invertir en capacidades productivas e impide que la competitividad aumente, lo que dificulta avanzar hacia segmentos de mayor valor agregado de las CGV. Lamentablemente el Gobierno en su programa “Colombia Exporta más” no tiene adecuadamente en cuenta estos factores y se limita a promover los productos tradicionales.

2. Trampa de la vulnerabilidad social: El crecimiento del ingreso, unido al efecto positivo de las políticas sociales redujo, desde principios del siglo, notoriamente la pobreza. Sin embargo, la mayoría de quienes escaparon de la pobreza hoy forman parte de una nueva clase media vulnerable que representa el 40% de la población, los cuales tienen empleos de mala calidad, por lo común informales, asociados con una escasa protección social y bajos niveles de productividad. Las propuestas sobre pensiones y empleo no ayudan a su solución.

3. Trampa institucional: La expansión de la clase media en ALC se acompañó de nuevas expectativas y aspiraciones de contar con instituciones y servicios públicos de mejor calidad. Sin embargo, las instituciones no han podido responder con eficacia a las crecientes exigencias. Esta trampa ha creado niveles decrecientes de confianza y satisfacción que llevan a una caída del compromiso ciudadano con el cumplimiento de sus obligaciones sociales, como la de pagar impuestos.

Ello merma los ingresos fiscales y restringe los recursos disponibles para que las instituciones públicas suministren bienes y servicios de mejor calidad que respondan a las aspiraciones de la sociedad, creando un círculo vicioso que pone en peligro el contrato social.

4. Trampa ambiental: La estructura productiva de muchas economías de ALC está sesgada hacia sectores intensivos en materiales y recursos naturales. Esta concentración en tales sectores puede estar llevando a los países hacia una dinámica insostenible desde el punto de vista económico y ambiental, en dos sentidos.

Por un lado, un modelo caracterizado por altas emisiones de carbono es difícil de abandonar, principalmente por el alto costo que supondría. Por otro lado, los recursos naturales en los que se base este modelo no son renovables.

Manuel José Cárdenas
Consultor internacional.
emece1960@yahoo.com

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