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Beethoven Herrera Valencia

Virtualidad para estúpidos y pobres (I)

Ese es el título de un artículo de 'The New York Times' que habla sobre cómo la clase alta de Estados Unidos rechaza los servicios digitales.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
octubre 04 de 2021
2021-10-04 12:33 a. m.
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Con ese agresivo título 'The New York Times' publicó un reciente artículo sosteniendo que “la digitalización va dirigida a la masa social más baja, clase media y pobres” y afirma que la élite empieza a huir del mundo digital. El artículo describe cómo la clase alta de Estados Unidos rechaza los servicios digitales (teléfonos inteligentes, compras en línea, redes sociales) y evitan las escuelas que utilizan dispositivos electrónicos.

La élite evita que sus hijos accedan a la tecnología y “saben que comprando los productos en línea la gente se vuelve cada vez más estúpida” dice el artículo. Por esto mantienen a sus hijos alejados de las innovaciones tecnológicas, van ellos mismos a las tiendas a comprar, rechazan las compras 'online', prefieren ver al médico (no la asistencia remota), ir a restaurantes y no pedir domicilios por Internet.

Mientras las compañías tecnológicas pregonan que el mundo virtual es moderno y necesario, las élites quieren que sus hijos jueguen con otros niños y valoran la interacción con presencia física y sin teléfonos como muestra de jerarquía social. El slogan de moda es que “Las personas verdaderamente importantes no tienen la necesidad de estar conectadas todo el tiempo” y valoran el trato humano de calidad en un consultorio, hospital y escuela.

El efecto sicológico es que los privilegiados crecen con relaciones fluidas, mientras los pobres y menos educados entregan sus datos personales al usar dispositivos permitiendo que se apropien de sus datos personales a cambio de un ‘me gusta’. El documental ‘Nada es privado’ muestra cómo Cambridge Analítica utilizó los datos de millones de suscriptores que Facebook le vendió, para lograr la elección de Trump y la aprobación del Brexit. Y en el documental ‘El dilema de las redes sociales’ se muestran las estrategias de captura de la atención de los suscriptores y se propone gravar las plataformas digitales en proporción a la masa de datos que mueven.

Las compañías tecnológicas presionaron en Estados Unidos para que las escuelas públicas tuviesen un ordenador por alumno para prepararlos mejor para su futuro. La paradoja es que justamente los más altos directivos de las empresas tecnológicas de Palo Alto, California, se niegan a criar a sus hijos dentro del mundo digital.

El artículo concluye que los pobres educados con dispositivos se convertirán en la fuerza laboral del futuro digitalizado y serán esclavos de aquellos educados en escuelas clásicas tradicionales que valoran los lazos humanos y reciben tratamientos en hospitales con médicos personalizados y amables.

Aún sin cadenas ni grilletes, tendrán un número de identificación y en lugar de contar con policías para seguridad, un vigilante virtual con inteligencia artificial registrará sus pasos, acopiará sus datos y los transferirá para interpretación y uso en el bombardeo de publicidad comercial, mensajes políticos y control de su tiempo y de su mente.

BEETHOVEN HERRERA VALENCIA
​Profesor universidades Nacional, Externado y Magdalena

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