Mauricio Reina
Columnista

¿Volver a apagar a Bogotá?

Ahora estamos esperando el 14 de junio, cuando la alcaldesa decidirá si avanza en la apertura de la economía o la revierte.

Mauricio Reina
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Mauricio Reina
junio 04 de 2020
2020-06-04 09:00 p.m.
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Han pasado ya más de dos meses desde que la alcaldesa de Bogotá dijo que había que apagar la economía para enfrentar la crisis del coronavirus.

Ante el desconcierto que causó su anuncio, a los pocos días aclaró que ese no era exactamente su propósito y explicó los retos de salud pública que enfrentaba la capital del país en ese momento.

A pesar de las aclaraciones, muchos se preguntaron si la administración distrital tendría mejores ideas que cerrar la ciudad para enfrentar la pandemia.

Desde entonces la capital se ha abierto gradulamente, casi a la par con el resto del país. Y digo casi, porque mientras la mayoría de las demás ciudades siguieron abriendo sectores a partir del lunes pasado, la capital mantuvo las mismas restricciones que traía e incluso las apretó más en la localidad de Kennedy.

Ahora estamos esperando el 14 de junio, cuando la alcaldesa decidirá si avanza en la apertura de la economía o la revierte, dependiendo de la evolución de la tasa de contagios, el uso del transporte público y la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCIs).

Y justamente ahí se ha prendido una nueva alarma. La utilización de las UCIs se ha convertido en el mayor cuello de botella de la capital, al llegar a 47,5 por ciento este jueves al medio día.

De llegar al 50 por ciento de ocupación se declararía la alerta naranja en la ciudad, lo que implicaría volver a cerrar actividades productivas, y si llegara a 70 por ciento entraríamos en alerta roja y se decretaría de nuevo la cuarentena total.

Seamos claros: la cuarentena no soluciona el problema del coronavirus, sino que lo patea hacia adelante para ganar tiempo para hacer cosas más efectivas, como ampliar la disponibilidad de UCIs.

Ese era el propósito del gobierno distrital, y de los de las demás ciudades, cuando empezó la cuarentena hace más de dos meses: ganar tiempo aplanando la curva de contagios mientras se conseguían nuevas UCIs.

¿Y cómo le ha ido a la capital en ese propósito? Las cifras muestran un desempeño regular, tanto en incremento de UCIs durante la cuarentena como en su número actual.
Habrá quien diga que ese es el resultado natural de que estos equipos están escasos en el mundo y que es díficil conseguirlos. Si bien eso es cierto, la mayoría de las demás capitales del país lo han hecho mejor que Bogotá.

Según cálculos de ANIF, con base en Minsalud y el DANE, entre marzo y mayo Bogotá aumentó en 9,6 por ciento su disponibilidad de UCIs por 100.000 habitantes, mientras Medellín la incrementó en 42 por ciento, Pereira en 34 por ciento y Cali en 19 por ciento.

Como resultado de ello, hoy la capital solo tiene 15 UCIs por cada 100.000 habitantes, cifra inferior a las de Barranquilla (34,5), Cali (30,1), Pereira (20,8), y Medellín (18,7).
Es posible que volver a cerrar la economía sea más fácil para la administración distrital que conseguir más UCIs de manera oportuna, pero sin duda es infinitamente más costoso para los bogotanos.


Mauricio Reina
Investigador asociado de Fedesarrollo
mauricioreina2002@yahoo.com

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